Automatización de procesos

El trabajo que se repite
cada día puede hacerse solo.

Presupuestos, facturas, informes, seguimientos y datos que alguien copia de un sitio a otro. Conectamos el proceso entero para que avance sin empujarlo, y tu equipo solo aparezca cuando de verdad hace falta.

Gratis · 2 minutos · te decimos también lo que no compensa automatizar

Las horas que se van sin que las veas.

Ninguna de estas tareas dura mucho por separado. Todas juntas se comen la semana de alguien de tu equipo.

Hoy, a mano
  • ·Los mismos datos escritos tres veces: en el correo, en la hoja de cálculo y en el programa de facturas.
  • ·Un presupuesto tarda dos días en salir porque hay que pedirle el dato a quien lo tiene.
  • ·El informe del lunes se monta a mano cada lunes.
  • ·Presupuestos enviados que nadie vuelve a mirar, y se caen solos.
Con el proceso conectado
  • El dato se escribe una vez y aparece donde tenga que aparecer.
  • El presupuesto sale el mismo día, con tus precios y tu formato.
  • El informe te está esperando el lunes por la mañana.
  • Nada se queda sin seguimiento: el recordatorio sale solo.

Cómo lo hacemos, paso a paso.

Empezamos midiendo, no programando. Si el número no sale, te lo decimos y no seguimos.

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1. Miramos tu día real

Qué se hace, quién lo hace y cuántas horas al mes se van en ello. De ahí sale una lista ordenada por lo que más te devuelve, no por lo que es más vistoso.

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2. Conectamos las piezas

Tu correo, tus hojas de cálculo, tu programa de facturación, tu calendario. Se hablan entre ellos y el proceso avanza solo. No hay que cambiar de herramientas para empezar.

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3. Tú vigilas, no ejecutas

Los casos normales pasan solos. Cuando algo se sale de lo previsto, el proceso para y avisa a una persona. Nunca decide por su cuenta algo que puede costarte un cliente.

Y todo queda a la vista: qué se ejecutó, cuándo y con qué resultado. Si un día algo falla, se ve dónde falló y se arregla, en lugar de descubrirlo semanas después por una queja.

Qué te llevas exactamente.

No es un plano ni un informe de consultoría. Es el proceso funcionando en tu negocio.

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El proceso en marcha

Montado, probado con tus datos de verdad y funcionando antes de que lo demos por bueno. Con sus excepciones contempladas, no solo el camino ideal.

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Las horas, contadas

Antes y después. Sabes qué te costaba esa tarea y qué te cuesta ahora, para poder decidir el siguiente paso con un número delante.

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Alguien detrás

Los procesos cambian: cambias de proveedor, de tarifas o de forma de trabajar. Seguimos ahí para ajustarlo cuando pase, sin volver a empezar de cero.

¿Y el precio? Depende de cuántos programas haya que conectar y de cuántas excepciones tenga el proceso. Por eso primero medimos las horas que se van hoy: con ese número decides tú si compensa. Cuéntanos tu caso y te lo decimos.

Lo que más nos piden automatizar.

Si algo de esto lo hace alguien a mano todas las semanas, ya sabes por dónde empezar.

📄PresupuestosSe preparan con tus precios y salen el mismo día
🧾FacturaciónSe emiten, se envían y se comprueba quién ha pagado
📅Citas y recordatoriosSe confirman solas y bajan las ausencias
📈InformesLos números de la semana, montados y en tu correo
📮Seguimiento de clientesNadie se queda sin respuesta ni sin recordatorio
🔄Traspaso de datosDe un programa a otro, sin copiar ni pegar

Preguntas que nos hacen siempre.

¿Qué procesos se pueden automatizar en una empresa?

Todo lo que se repite con las mismas reglas: pasar datos de un programa a otro, preparar presupuestos, emitir y enviar facturas, montar el informe del lunes, recordar citas o dar seguimiento a lo que enviaste. La regla es sencilla: si alguien lo hace igual todas las semanas, se puede automatizar.

¿Cuánto cuesta automatizar un proceso?

Depende de cuántos programas haya que conectar y de cuántas excepciones tenga. Por eso empezamos midiendo las horas que se van hoy en esa tarea y las que quedarían después. Con ese número delante decides, y si no sale a cuenta te lo decimos igual.

¿Tengo que cambiar los programas que ya uso?

No. Lo normal es conectar lo que ya tienes: tu correo, tus hojas de cálculo, tu programa de facturación, tu calendario. Cambiar de herramienta es la última opción, nunca la primera.

¿Y si el proceso tiene excepciones?

Casi todos las tienen. La automatización se ocupa de los casos normales, que son la mayoría, y cuando aparece algo raro para y avisa a una persona en lugar de seguir adelante. Nunca decide sola algo que no le corresponde.

¿Esto sustituye a mi equipo?

No, le quita lo repetitivo. Copiar, pegar, revisar y reenviar se hace solo, y las personas se quedan con lo que necesita criterio: hablar con clientes, decidir y resolver lo que se sale del guion.

¿Se puede combinar con un asistente que hable con la gente?

Sí, y es lo habitual. El chatbot atiende a tus clientes, el asistente responde a tu equipo y por detrás la automatización mueve los datos. Cada pieza hace lo suyo y se notan más juntas que por separado.

Descubre qué te está
costando hacerlo a mano.

Cuéntanos cómo trabajas y te decimos qué se puede automatizar, qué te ahorraría y qué no merece la pena tocar. Sin compromiso y sin tarifas de consultoría.

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